sábado, 5 de enero de 2008

Una navidad diferente

Beba estaba tumbada en su cama con las mantas cubriéndole la cabeza y no conseguía conciliar el sueño. Esa misma noche los Reyes Magos vendrían a traerle sus regalos. Notaba cientos de mariposas revoloteando por su estomago y por su faringe. Era una sensación que ya conocía, pues todos los años le ocurría igual. Los Reyes Magos, aquellos tres personajes que ansiaba tanto conocer, pero que a su vez le suscitaban miedo y nerviosismo.

La puerta de su cuarto estaba entreabierta. Pero aun estando bajo las mantas noto la presencia de una persona. Tras pocos segundos noto que alguien más entraba en la habitación, e incluso más tarde un tercero:

-Beba- susurró uno de los hombres- venimos a buscarte para que pases con nosotros esta noche tan especial y recorras el mundo ayudándonos a repartir regalos.

Beba no sabía que decir. Pero notó como esa sensación de mariposas en su interior se apoderaba de ella. Fue entonces cuando despertó de su sueño