
Hoy tuve la peor de mis pesadillas. Un río, con una fuerte corriente, arrastraba todo lo que encontraba a su paso. Yo observaba la estampa desde un muro junto a muchas de las personas que conozco. De repente una mujer cayó a él y luchaba para salvar su vida agarrada a una vieja escalera oxidada. Los allí presentes decidimos hacer una cadena humana para rescatarla. Eslabón tras eslabón íbamos introduciéndonos en el río. Cuando ya habían alcanzado a la señora y la tenían ya agarrada, parte de la cadena se soltó. Vi como el agua se llevaba a la gente que más quería y, no pude evitar que, lágrimas de mayor fuerza que el propio río, se deslizasen sobre mi rostro.
Ahora, consciente en mi cuarto, me pregunto que hubiese sido de mí si en vez de un sueño se hubiese producido en la realidad.
La vida nos da cada día una nueva oportunidad para demostrarles a las personas que nos rodean cuanto las queremos. Piensa durante un momento que pasaría si alguna de ellas dejase de vivir.
Ahora, consciente en mi cuarto, me pregunto que hubiese sido de mí si en vez de un sueño se hubiese producido en la realidad.
La vida nos da cada día una nueva oportunidad para demostrarles a las personas que nos rodean cuanto las queremos. Piensa durante un momento que pasaría si alguna de ellas dejase de vivir.